UN ESPACIO PARA APRENDER LA VIDA ABUNDANTE QUE DIOS TIENE PARA TI

jueves 13 de octubre de 2011

Las Bendiciones de Dios para tí - Salmo 103

La Palabra de Dios está llena de promesas que Dios nos hace, de los planes de bien que tiene para nosotros, las maravillosas maneras en que El nos bendice. En esta oportunidad, miremos en el Salmo 103 que muestra bendiciones de Dios para nosotros, con las cuales podemos contar:



Perdona todas tus iniquidades (v. 3)
Jesús, el Cordero de Dios, perfecto, sin pecado, se entregó a sí mismo muriendo en la cruz para que tú seas salvo de tus pecados y tenga vida eterna. Una de las leyes espirituales es que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:24), por eso el cumplió tu castigo con la muerte para que tú tengas vida. Entonces, no hay pecado que no puedas llevar a los pies de Jesús para que te limpie totalmente.

Sana todas tus dolencias (v. 3)
Esto es mavilloso, porque dice todas tus dolencias o enfermedades. Dios es todopoderoso y misericordioso, no solo envió a su Hijo a morir por nuestros pecados sino que nos da la promesa de que "por sus llagas fuimos sanados". Puedes confiar en él, no hay nadie en el universo además de El que haya aceptado voluntariamente ser herido para darte salud y ser muerto para darte vida.



Rescata del hoyo tu vida (v.4) La Biblia dice que Dios puede y quiere sacarte del hoyo de la tristeza, el fracaso y la desesperación y sacarte a lugar espacioso. El tiene en sus manos todo lo bueno que sueñas y necesitas recibir en tu vida, si estás en una situación en que no ves salida, te sientes sin esperanzas o estás viviendo en temor y angustia, mira hacia arriba, El te quiere ser tu ayudador.

Te corona de favores y misericordias (v.4)
Es realista esperar de Dios su misericordia si recibimos la salvación y él ha perdonado nuestros pecados, si buscamos su rostro. Lo mejor que te puede suceder es recibir las muchas misericordias y favores que Dios quiere darte, es lo opuesto de la angustia, la tristeza, su favor nos trae paz y alegría. Todo lo bueno que quieras tener en tu vida, pídeselo a El, porque el que pide, recibe (Mateo 7:8) Además de esperar en El y pedirle todo lo que necesitas y anhelas, mira bien y encontrarás tanto que ya has recibido, empezando con la vida, y agradécele por todo lo que ya tienes, el merece toda la alabanza.


Sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila (v 5)
Esta expresión habla de la ternura y amor de Dios hacia nosotros, nos dice que Dios cubre nuestras necesidades. La manera en que El lo hace no se limita a cubrir una carencia, El en su misericordia va más allá procurando que te renueves, que te desprendas de lo viejo y seas rejuvenecido. Uno de los límites que nos ponemos es la edad, pero entiende que El tiene propósitos para tí, mientras vivas, él si que no tiene ningún límite, permítele renovarte, permítele darte nuevas fuerzas y cumplir su hermoso propósito en tí.



La lista de bendiciones sigue, te invito a meditar en este precioso salmo, con una actitud de agradecimiento por todo lo que has recibido, porque "toda buena dádiva y todo don perfecto deciende de lo alto, del Padre de las luces" (Santiago 1;17). Asimismo, medítalo y llénate de fe sabiendo que no hay nada bueno que Dios no quiera y pueda hacer por tí.


¡Que Dios te bendiga!


Mayte Alayón, San Antonio de los Altos, Octubre de 2011

Los textos bíblicos están tomados de la versión Reina Valera 1960

miércoles 12 de octubre de 2011

La Fe de Abraham


Génesis 15:5
Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las
estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.


Aprendamos de Abraham:

25 años esperó Abraham en Dios para tener el hijo a través del cual tener una descendencia tan numerosa como las

estrellas. Promesa que recibió por la fe.


üEl creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a recibir lo que Dios le había prometido (Romanos 4:18)
ü Al considerar su cuerpo de casi 100 años y la esterilidad de Sara, no se debilitó en fe sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios (Romanos 4:19-21)

Abraham es ejemplo para nosotros, el mensaje para ti es: no mires las circunstancias, ni tus limitaciones; espera en Dios y alábalo confiando que El hará lo que prometió.

Que Dios te bendiga abundantemente.

martes 11 de octubre de 2011

Por la FE


Mateo 21:22 " Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis"

Charles Spurgeon dijo que "la fe es la moneda de curso legal en el reino de los cielos". Con esto quería decir que es mediante la fe que obtenemos todo lo que Dios tiene para nosotros.

Esa es una buena razón por la que nos conviene cuidar nuestra fe. La primera y principal manera de cuidar nuestra fe, de alimentarla, es leyendo y meditando en la Palabra de Dios.

A continuación veamos cuatro grandes tesoros que obtenemos mediante la fe:

1.- Por la fe, nacemos de nuevo


Juan 1:12 "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios"

2.- Por la fe vivimos

Romanos 1:17 "Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá"


3.- Por la fe obtenemos lo que pedimos

El mundo enseña: “Ver para creer” pero la verdad espiritual es que hay que creerlo primero para luego verlo, recibirlo.

Marcos 11:24
Por tanto, os digo
que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.


4.- Por la fe es que resistimos al diablo

Y ya sabes cual es su plan: “robar, matar y destruir” Juan 10:10

1 Pedro 5:7-9

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe.

Santiago 1:6
Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.


"La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible"

Corrie ten Boom


Mayte Alayon, San Antonio de los Altos, Octubre 2011

martes 19 de octubre de 2010

Verdaderamente libres


¿Quién no desea ser libre? Libre para amar, para recibir amor, para cumplir las metas que se propone, para desarrollar su potencial (el propósito para el cual fue creado); éste es un anhelo que compartimos todos los seres humanos.

Libertad es poder para hacer lo bueno, lo agradable, lo justo; lo que trae bendiciones a nuestra vida, paz a nuestra alma y cumplimiento al propósito que Dios tiene para nosotros. Porque “libertad” para hacer lo que quiera aunque me haga daño a mi o a los demás, no es libertad, es esclavitud.

La Palabra de Dios en Juan 8:32 nos enseña que la verdad nos hace libres. Si quieres ser libre, ya tienes la clave: conocer la verdad. ¿Cuál es la verdad? Jesús orando le dijo al Padre “Tu Palabra es Verdad”. Entonces hay una verdad (y al mismo tiempo muchas verdades) en la Biblia, y tenemos la promesa de que por medio del conocimiento de ésta, seremos verdaderamente libres.

Estudiando las escrituras, aprendemos que la verdad tiene dos opuestos, que por ende conducen a la esclavitud. En primer lugar verdad es opuesto a mentira (falsedad hablada); y en segundo lugar, verdad es opuesto a injusticia (mentira puesta en práctica). Esta enseñanza que encontramos en Romanos 2:18 y en 2 Tesalonicenses 2:12, nos deja claro que no podemos encontrar auténtica libertad a través de la mentira o la injusticia, sino por la verdad.

¿Cómo opera la verdad en nosotros? En dos maneras:
(1) Creyendo: la verdad, al ser conocida, debe ser creída. De hecho, la misma verdad cuando llega a nuestro conocimiento genera en nosotros fe (“La fe viene por el oír la Palabra de Dios”).
(2) Obedeciendo: “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace” (Santiago 1:25).

Para ambas maneras en que la verdad opera en nosotros, tenemos promesas:
Al que pide, creyendo, recibirá.
El que obedece (la Palabra de Dios), será prosperado en lo que hace.

En resumen, entendemos que libre es el que cree y obedece la verdad, mientras que esclavo es el que cree y obedece la mentira.

Entonces, ¿puede ser esclavo un cristiano? La respuesta es Sí: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de las esclavitud” Gálatas 5:1. Esto quiere decir que El Señor nos libra cuando le aceptamos como nuestro Salvador, y cada vez que creemos y obedecemos su Palabra; sin embargo, la libertad es tal que hay que elegirla todos los días, o, dicho en otras palabras, hay que decidir por la libertad todos los días. El cristiano que se aleja de la verdad se introduce en el terreno de la esclavitud y la causa más probable o más inmediata de esto es el no velar, lo cual va aunado a la falta de oración y de estudio devocional de las Sagradas Escrituras. En todo esto, tengamos presente que a libertad fuimos llamados (Gálatas 5:13)

El mundo está cautivo a causa del pecado, incluso la naturaleza es esclava de la corrupción, de la cual debe ser libertada (Romanos 8:21) Los creyentes somos los hijos de la verdad, y muchas veces le creemos al mundo y lo imitamos en nuestra forma de conducirnos, en nuestra forma de pensar; al punto que le damos más crédito a lo que el mundo dice que a lo que la Palabra de Dios dice. Olvidamos que el mundo está bajo el maligno, quien es padre de mentira. (1 Juan 5:19; Juan 8:44)

Algunas MENTIRAS que el mundo cree y practica:

- La Evolución (una teoría creída con “fe” como la única explicación a la cual recurrir para no creer en Dios). Hay científicos serios que se dedican al estudio de la creación, ponte en contacto conmigo si deseas más información.
- No tenemos que rendirle cuentas a nadie, somos “libres” de hacer lo que queramos.
- Jesús es un maestro, un filósofo más.
- Si se siente bien, está bien.
- No seas honesto, es cosa de tontos.
- No te muestres tal como eres (no seas auténtico), ponte una careta y te irá bien.

Algunas MENTIRAS que tal vez te han dicho sobre ti:

- No hay esperanza para ti, tu futuro es negro.
- No vales nada.
- Ya es muy tarde, déjalo así, ya no hay nada que hacer.
- Todo lo haces mal.
- Siempre terminas metiendo la pata.
- No eres importante para nadie.
- Eres un perdedor.
- No tienes perdón.
- Eres horrible.
- No tienes remedio, nunca cambiarás.

Algunas VERDADES que dice la Palabra para ti:

- Al que cree todo le es posible (Marcos 9:23).
- Todo lo puedes en Cristo (Filipenses 4:13)
- Eres más que vencedor por medio de aquél que te amó (Romanos 8:37)
- Tu Padre Celestial sabe de qué cosas tienes necesidad (Mateo 6:32)
- Si pides, buscas y llamas, Dios te dará, tú hallarás y te abrirá las puertas (Mateo 7:8)
- Jesús está contigo todos los días (Mateo 28:20)
- Todas las cosas (incluso las malas) te ayudarán a bien (Romanos 8:28)
- Dios tiene buenos planes para ti, para que tengas el fin que esperas (Jeremías 29:11)

En concreto, ¿qué hacer para tener y crecer en libertad?:

- La verdad te trae libertad. Lee la Biblia cada día para aplicarla a tu vida, creyendo y obedeciendo. Cada vez que haces esto, ganas libertad.
- Vela siempre, no olvides que el mundo está bajo el maligno, quien es padre de mentira. Que no te intimiden, eres hijo (a) de la verdad.
- Disponte a la dirección del Espíritu Santo, el te guiará a toda verdad. En cada situación, especialmente confusas y que te quitan la paz, pregúntale dónde está la verdad.
- Cuando las palabras de alguna persona (y las tuyas propias, en tus pensamientos), te traigan tristeza y te roben la paz y la esperanza… rechaza las mentiras, ora al Señor para que te ayude en ese proceso.

Si quieres ser y mantenerte libre, tienes de tu lado nada más y nada menos que a Dios todopoderoso y misericordioso. ¡Anímate!!

>Mayte Alayón, San Antonio de los Altos, Octubre 2010

lunes 22 de marzo de 2010

Lo que tus ojos aún no ven

Valle de Elah en Israel, donde David venció a Goliat.

Siguiendo instrucciones de Dios, David fue ungido por Samuel como rey de Israel,(1 Samuel 16:1-13) sin embargo hubo un proceso que tomó tiempo hasta que finalmente David ocupó el trono. Antes de que esto sucediera David, a los ojos de los hombres, siguió siendo un humilde pastor que cuidaba sus ovejas y era menospreciado por sus hermanos. Entretanto el desechado Saúl era para todos el rey de Israel.

Éste es un ejemplo que nos muestra claramente que muchas veces la realidad que nuestros ojos ven es opuesta radicalmente a lo que Dios declara y a sus promesas, mientras no llega el tiempo en que lo que Dios prometió o declaró sea evidente a nuestros ojos, es decir, se materialice.

David lo sabía, por eso cuando Goliat se dirigía al ejército de Israel de manera jactanciosa, y los israelitas - incluído el rey Saúl- temblaban de miedo, intimidados; David - puestos los ojos en la realidad espiritual (no la aparente)- preguntó: "¿quién es éste filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?". El gigante era un simple filisteo incircunciso, fuera de la promesa de Dios; y el ejército israelita que temblaba de miedo era ni más ni menos que los escuadrones del Dios viviente (1 Samuel 17). Y David venció al gigante.

Abraham también lo sabía. El no tomó en cuenta lo que sus ojos veían (su cuerpo anciano de cien años y la matriz estéril de su anciana esposa) porque creía firmemente en la promesa que Dios le hizo de que le daría una descendencia como la arena del mar (Romanos 4:18-20); sabiendo que Dios "da vida a los muertos y llama a las cosas que no son como si fuesen" (Romanos 4:16-17). Y Abraham recibió lo que Dios le prometió.

Hay dos tipos de cosas que debemos creer aunque no las veamos: los hechos que Dios declara y sus promesas. Un hecho es algo que ya sucedió, por lo que no tenemos que orar para tenerlo, sino declarar y creer porque son realidades espirituales como nuestra salvación, que Dios nos eligió, que Dios nos ama y tiene planes para nosotros, que estamos sentados en lugares celestiales con Cristo, que somos templo del Espíritu Santo (todos estos hechos para los que hemos aceptado a Jesús como nuestro Salvador). Una promesa, en cambio, es algo que Dios dice que hará por nosotros.

La Biblia está llena de hechos que debemos conocer y vivir con gozo, y de promesas ante las que solo tenemos que orar con fe para que Dios las haga realidad en nuestra vida.


Las Escrituras enseñan que "lo que se ve fue hecho de lo que no se veía" (Hebreos 11:3) y los creyentes debemos vivir en fe y por fe.

Vive con la convicción de lo que Dios ya hizo y con la certeza de que Dios hará lo que prometió.

Mayte Alayón Afonso, San Antonio de los Altos, Marzo de 2010


Notas: las referencias de las Sagradas Escrituras fueron tomadas de la versión Reina-Valera 1960.